martes, 22 de diciembre de 2009

Libros: Aguas Abajo, un recorrido por la cuenca del río Nela

Sin duda el Nela es el río de las Merindades; no sólo porque las recorra transversalmente, desde su nacimiento en la Matanela a su desembocadura en el Ebro en Trespaderne, sino porque sus afluentes ocupan la mayor parte de la extension de la comarca, salvo su extremo más nororiental y la franja del río Ebro.

Un buen libro de consulta para recorrer la comarca es el texto de Fernando Peña "Aguas abajo, un recorrido por la cuenca del río Nela", que de forma amena y evocadora nos muestra muchos de los valores tangibles e intangibles de la zona. El documento fué editado en el año 2003 por Ediciones Larra.

No voy aquí a desgranar ninguna de las historias que narra el libro; lo dejo para el lector y para futuras visitas individualizadas.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Regreso a los pueblos del Silencio: Perros

Entre el páramo de Bricia y el puerto de Carrales se recorre una amplia vaguada que supone el comienzo de un pequeño vallejo prácticamente desconocido, recorrido por el arroyo de la Pisa, y que termina en el espectacular paraje de Las Palancas.
 
En el valle, cubierto en la actualidad de un espeso bosque caducifolio, se encuentran tres pueblos. Villanueva Carrales y Munilla aún aguantan; prácticamente a medio camino entre ellos, Perros ya es poco más que un recuerdo.
 
El acceso es bastante más sencillo desde la carretera de acceso a Munilla. Poco antes de llegar al pueblo y en pleno descenso, encontramos un camino a la derecha bastante bien marcado (en verano de 2009 se podía recorrer incluso con coche) que en aproximadamente un kilómetro y medio nos lleva a lo que queda del lugar.
 
En realidad, el hecho de que los pocos restos estén bordeando el camino es lo que evita que nos pasemos de largo. La estampa de un otoño glorioso y exhuberante contrasta con la absoluta desolación de estos restos.





 
Según nos cuenta Elías Rubio en su libro "Burgos: los pueblos del Silencio" fue precisamente aquí, hace ya bastantes años y mientras realizaba una catalogación de una necrópolis cercana, cuando pensó por primera vez en un trabajo sobre los pueblos abandonados de Burgos, en recoger un legado que se iba a perder al dejar de existir gente que lo mantuviera.
Corría el año 1967 y entonces aún quedaba una casa abierta. Sus habitantes llevaban más de diez años viviendo sólos en el pueblo y poco después la desgracia, una explosión de la botella de butano, los obligó a emprender el viaje sin retorno, para dejar el pueblo a su suerte.

*****

Añadido Abril de 2011: aquí tenéis un interesante vídeo sobre el pueblo.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Ermita visigótica de Quintanilla de las Viñas

No se puede decir que el monumento que muestro hoy en el post sea desconocido, pero desde luego no está suficientemente valorado toda vez que se cuentan con los dedos de la mano los restos de este tipo que quedan en la península.

Estamos hablando de los restos de una antigua iglesia (hay quien dice colegiata) originalmente de planta basilical de la que sólo nos habría llegado los restos de su ábside, aunque basta recorrer el lugar para detectar los basamentos del primitivo templo.



Lo primero que destaca en el edificio son los sólidos sillares con los que está construido, que contribuyen a realzar la sensación de que se está ante un lugar especial. Por otro lado, tal vez lo más original de todo el templo sea el doble friso que recorre la parte exterior del ábside, cuya decoración está compuesta fundamentalmente por racimos de uva (de ahí el nombre del lugar), pero también por animales fantásticos y siglas para las que se han sugerido diversas interpretaciones.




Como del interior del templo en teoría no se pueden hacer fotos os pongo un par de imágenes de la página de arteguías, de la Junta de Castilla y León.


Como véis lo más llamativo del interior es un arco triunfal, sostenido por columnas de mármol, que aún conserva la decoración original, con capiteles cúbicos que representan el sol y la luna (reministencias de cultos paganos, tal vez, o alegorías de Dios y la Virgen). En la base del templo existen otros dos capiteles de tamaño similar, probablemente originalmemente en ubicación elevada en el templo primitivo.

 
La imagen anterior muestra sólo uno de tales capiteles, los dos superiores, más pequeños, fueron robados hace no mucho (tal vez precisamente por su menor tamaño). Recuerdo que en la colección de cromos de hace muchos años "conoce tu provincia" salía una de estas imágenes. Ahora sólo queda precisamente eso, la imagen.

Los expertos estiman la construcción del templo original en fechas que oscilarían entre finales del siglo VII y principios del VIII, esto es, muy poco antes de la invasión musulmana. Podemos imaginarnos lo poco probable que resulta la superviviencia de estos templos en esta zona que quedaría prácticamente despoblada durante más de siglo y medio y asolada por las "razzias" musulmanas.

La presencia, a escasos tres kilómetros, del legendario castillo de Lara, hace plausible cierta vinculación entre este templo y la nobleza local, tanto antes como despues de iniciada la reconquista, tal y como parecen atestiguar determinados documentos altomedievales.

Hay muchas páginas con más información técnica, por ejemplo la de la Wikipedia.

Para terminar os pongo unas fotos de los escasísimos ejemplos de este tipo. Merece la pena visitarlas entre otras cosas por estar situadas en provincias hermanas en el olvido institucional: San Pedro de la Nave, en Zamora (que tiene la anécdota de que fue trasladada piedra a piedra al construirse el pantano de Ricobayo) y San Juan de Baños, en Palencia.



 

jueves, 17 de diciembre de 2009

Árboles singulares: Castaños de La Parte de Sotoscueva

Desde el tristón Castaño Calderas podemos acceder a una ladera en la que nos vamos a encontrar con sorprendentes ejemplares. Pasamos una valla por la portilla a tal efecto y entramos en un prado semiabandonado, cubierto de helechos y vegetación espinosa, que no promete mucho.
No obstante tras ascender un poco por la loma y sin alejarnos en demasía del curso situado a nuestra izquierda, (hay marcas de sendero evidentes), llegamos al castaño del Arroyo.
 
 
Aunque a cierta distancia el árbol no parece gran cosa, ya sabemos que los castaños muestran todo su esplendor en su tronco más bajo. Ya junto al mismo vemos su enorme tamaño pese a que una descomunal rama se ha desgajado (y ya ha sido aprovechada).

 
Aquí se aprecia mejor el tamaño del Gigante.


Palacios le da unos 8 metros de perímetro nominal y unos 700 años de vida. No está mal.

Desde este punto resulta posible intuir la existencia de otros grandes ejemplares, siguiendo el arroyo o en otro arroyo que se sitúa más hacia el oeste. Decido probar esta opción siguiendo el pequeño arroyo hacia abajo unos metros y localizando una senda más o menos marcada que lo cruza. Subimos un poco y enseguida encontramos tres buenos ejemplares. Os pongo unas fotos del que parece de mayor tamaño.


Como vemos tiene un aspecto mejor que el recién visitado. Aquí junto al pequeño curso de agua que le sirve de sustento.


Y como siempre, hasta que no tenemos referencia no es posible apreciar el tamaño real, que es comparable al anterior.


Hombre, no es comparable, pero el tamaño de estos castaños tampoco es tan ridículo con respecto a este que visité hace un tiempo en la zona de Manzaneda, en Orense.
 
 

Con sus casi 14 metros de perímetro y sus más de 1000 años, es probablemente el mayor castaño sano de toda Galicia. Por cierto se cuenta que el dueño de la finca cedió gratuitamente el ejemplar a la Xunta.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Peñahorada

En el post de hoy os acerco unos breves datos sobre esta localidad, cercana a la capital provincial, y situada en una pequeña garganta utilizada para la práctica de la escalada.
Llegando al pueblo desde Burgos, nos encontramos con esta bella y rústica fuente.
Ya en el centro de la localidad, este antiguo comercio: Vinos y Licores "Las dos hermanas", con un bello escudo reaprovechado.


La razón del nombre la descubriremos tomando el camino que parte hacia el oeste, en dirección a Ubierna. Cruzamos la antigua vía del tren observando a los lejos la casa del guarda de agujas.

Y al cabo de aproximadamente un kilómetro, observamos en el centro de una tierra de cereal, unas rocas aisladas cual si de menhires se tratara. Estamos ante las buscadas "Dos hermanas". Este nombre se debe a que la tradición popular quiere ver en estos cantos a dos jóvenes que, desoyendo las órdenes de sus padres, salieron de su casa y como castigo se convirtieron en piedra.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Libros: El alfoz de Muñó

Traemos a colación hoy este libro de Braulio Valdivielso sobre esta comarca burgalesa comprendida aproximadamente entre los cursos bajos del Arlanzón y el Arlanza.
Lo que hoy se conoce como campo de Muñó o simplemente como Can de Muñó es la comarca heredera de uno de la aproximadamente veintena de alfoces en que se organizó el primitivo condado de Castilla.
Su control se ejercía desde el Castillo de Muñó, cuyos herencia se puede intuir en la ondulada loma que se eleva sobre el pueblo de Villavieja de Muñó.
Como en otros libros ya comentados en el blog, el texto incide especialmente sobre los aspectos históricos de "alta alcurnia" y no precisamente de la época contemporánea. También reserva una importante atención a la riqueza artística, especialmente religiosa, de la comarca, que destaca especialmente por una inusual concentración de pilas románicas.
Con todo, es interesante su lectura y a través de sus páginas podemos descubrir algunos interesantes vestigios y curiosidades del pasado que aún permanecen, de alguna manera, en el presente, y que tanto son del gusto del autor de esta página.
(Foto del ártículo publicado en su momento en Diario de Burgos)

jueves, 10 de diciembre de 2009

Regreso a los pueblos del Silencio: Torres de Arriba

Si circulamos por la tradicional carretera a Santander (conocida antiguamente como de "peñas pardas"), a la altura del mágico hayedo de Carrales, nos encontramos con un cartel que nos indica el camino de Torres de Abajo.

Pasando una y otra vez, uno se pregunta, lógicamente, ¿Y Torres de Arriba?. Pero nada, oye, uno toma la carretera una y otra vez, y no encuentra señal de ningún pueblo antes de llegar a Torres de Abajo.

La clave nos la da, como en tantos otros casos, Elías Rubio en su libro "Los pueblos del Silencio". En efecto Torres de Arriba es un pueblo abandonado, pero no fué la emigración la que acabó con él...fué la guerra. Este sector de la geografía burgalesa fué uno de los frentes más activos y duraderos de la contienda del 36 (aún quedan varios vestigios); tanto que, para evitar males mayores se decidió evacuar a todo el pueblo, el que no tenía familiares cercanos, a Cantabria.

Y la precaución estaba justificada, el pueblo quedó reducido a escombros. Esto fué lo que encontraron los pocos vecinos que intentaron regresar, y que tuvieron que volver a buscar su futuro en otro lugar. En todo caso, he encontrado una noticia que señala un vecino inscrito todavía en 1956.

Con esta información en la mano y con un poco de paciencia podemos encontrar lo que aún queda de lo que anteriormente fue el pueblo, restos de muros y cercas, y en una pequeña loma, los escombros amontonados del sector central de la localidad, recortados sobre el alargado perfil del bosque.



 
En la parte baja, lo que pudieron ser las huertas, ahora invadidas por la vegetación (buen sitio para coger endrinas)
 
 
Los vecinos podían disfrutar de un espectacular paisaje en el otoño, aunque mucho me temo que no tuviesen mucho tiempo ni ganas.


miércoles, 9 de diciembre de 2009

Eremitorio altomedieval de Presillas de Bricia


La casualidad ha querido que, tan sólo por unos centenares de metros, podamos decir que uno de los ejemplos más interesantes de eremitorios rupestres altomedievales se sitúe en la provincia de Burgos. Hablamos de la antigua ermita de San Miguel de Presillas de Bricia.
 

En todo caso Presillas de Bricia forma el extremo imaginario de la línea que, partiendo desde Olleros de Pisuerga, en Palencia y atravesando todo el Valderredible, concentra buen número de éstos antiguos centros de religiosidad (hay quien habla, de forma muy exagerada, de una "Capadocia Cantábrica"). Determinados trabajos también situan aquí (en Cantabria obviamente) el verdadero origen del castellano, toda vez que San Millán de la Cogolla pudo pasar buena parte de su vida en estos lugares, pero como el estudio lo paga quien lo paga, habrá que ponerlo en cuarentena.


El lugar se encuentra en un apartado rincón del ya de por sí apartado lugar de Presillas de Bricia. Los carteles nos indican sin pérdida posible un camino que tras unos quinientos metros hacia el noreste nos deja en la campa de esbeltos robles sobre la que se eleva la llamativa roca de piedra arenisca en la que está horadado el monumento.

El sol de la tarde crea tonos dorados sobre la roca, lo que contribuye a realzar la belleza del lugar. Por sus dimensiones, en especial por la configuración de tres naves y la altura de las mismas, y sobre todo por la existencia de una gran columna central (por cierto bastante deteriorada) nos encontramos ante un lugar prácticamente único, comparable tal vez al templo de Olleros de Pisuerga, aunque éste último ha sufrido importantes reformas posteriores.

Los expertos encuentran dificultades en la datación del lugar, pudiendo decantarnos por el siglo X. Su tamaño ha hecho especular sobre si tal vez no estaríamos en realidad ante un centro monástico. Por último, la existencia de la columna central para alguno tendría paralelismos con la famosa palmera de Berlanga de Duero, de la que casualmente tengo una foto. Vosotros mismos:
















 
Elías Rubio nos cuenta en su libro "los pueblos del Silencio", que en el lugar existieron imágenes y que se siguió celebrando culto hasta principios del siglo XX, momento en que todas ellas fueron llevadas al templo parroquial, de donde serían expoliadas. La tradición que se sigue manteniendo es la romería del 15 de agosto, aunque en la actualidad se limita a ocupar la campa de la parte inferior.

Por último, recomiendo a todos los lectores la visita pero ruego sean cuidadosos ya que el lugar es mucho más frágil de lo que parece a primera vista.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Árboles singulares: El Castaño Calderas

El castaño es un árbol que siempre ha atraído las leyendas populares. Su longevidad (para mucho expertos, es el árbol que más años puede vivir), el tamaño que puede adquirir y sus formas caprichosas, siempre a punto para servir de cobijo, han sin duda contribuido a su integración en la cultura popular.

En contra de lo que suele apuntarse, el castaño es un árbol autóctono en España, como así lo atestiguan diversos restos fósiles. Su distribución actual comprende fundamentalmente la franja más noroccidental de la península.

No es Burgos tierra de castaños, es más habitual encontrarlo en regiones más norteñas como Cantabria, Asturias y Galicia. Sin embargo, como encrucijada climática que es nuestra tierra, no podían faltar ejemplos tampoco de castaños. Y los que hay son de tamaño sorprendente. Se encuentra fundamentalmente en la Merindad de Sotoscueva y en Espinosa de los Monteros, y parecen tener su origen en una plantación preferente en los bordes de las praderías hace ya centenares de años (no hay que olvidar que la castaña fue la herramienta para huir del hambre en muchas zonas peninsulares).

En este y próximos post nos ocuparemos brevemente de los castaños que pueden encontrarse en el entorno de la localidad de la Parte de Sotoscueva. Ya adelanto que existen más de una docena de ejemplares de gran porte de los que apenas mostraremos cuatro.

Empezamos hoy por el Castaño Calderas, aparentemente el más humilde y el que peor estado muestra. Se encuentra a escasos 100 metros del Roble Cadalso, que mostrábamos en un post anterior, justo detrás de la casa que aparece en la foto.



Su estado actual es tan lamentable, que podemos pasar junto a él sin detectarlo. Ha sido muy maltratado, y parece como si la leña que se apila junto al mismo estuviese dispuesta para acabar definitivamente con este árbol que no sabemos por qué ha sido maldecido por algún dios.

Nos cuenta Cesar Javier Palacios en su libro que el nombre proviene de un antiguo propietario que se dedicaba a fabricar calderos. Sus aproximadamente 5 metros de perímetro permiten pronosticar una edad en torno a los 400 años.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Iglesia de Lomas de Villamediana

Lomas de Villamediana, junto con su vecino palíndromo Villamediana de Lomas, Linares, Valderías y Presillas de Bricia se encuentran ladera abajo del páramo de Bricia, por lo que geográficamente están más relacionados con Valderredible aunque pertenecen al Ayuntamiento de Alfoz de Bricia, en Burgos.

Tradicionalmente el acceso a estos pueblos se ha realizado por una carretera que los recorre consecutivamente y que se toma bien desde San Martín de Elines, bien desde el puerto de Carrales, opciones ambas que implicaban recorrer varios kilómetros por tierras cántabras. Afortunadamente hace unos años se abrió una carretera de acceso directo desde el páramo, por Cilleruelo de Bricia, a Villamediana de Lomas.
 



La iglesia de Lomas de Villamediana es incluída sistemáticamente en los folletos de Abrimos en Verano y Abrimos en Semana Santa, dentro de la ruta Románico Norte. La estructura actual del templo se corresponde a una ampliación llevada a cabo en el siglo XVI, quedando como restos del periodo románico un ábside sencillo pero de buena estructura, una portada interior de arco ya apuntado y, tal vez lo más interesante, una pila bautismal de decoración sobria aunque evocadora. Las fotos se corresponden con estas dos últimas. Más información podemos tener en la página web Románico digital.
 


Otro dato de interés, aunque no específicamente relacionado con el templo, es la existencia de un pequeño tejo en una de las paredes del cementerio.

El programa "Abrimos..." tiene lugar gracias al esfuerzo coordinado de la Junta de Castilla y León, las diócesis y, sobre todo en los pequeños pueblos, de personas desinteresadas (muchas veces no cobran nada o se queda como donativo a la iglesia).
 
De hecho mi visita tenía como segundo objetivo tener una escusa para conversar, siquiera fuera unos instantes, con una persona de la zona. Al parecer, Lomas tiene una vida relativamente activa. Por ejemplo tiene una humilde publicación denominada El Correo de las Matas (también en edición digital) y puede presumir de que algunas casas pemanecen abiertas todo el año.

Y digo presumir porque no se puede decir lo mismo del resto de pueblos citados. Villamediana cuenta con tan sólo un habitante y Linares, Valderías y Presillas están ya deshabitados (hablando siempre de población estable). Tiempo habrá de dedicarle unas líneas a los mismos.

Otro hecho fácilmente constatable es que el bosque se esta literalmente "comiendo" el paisaje. Los antiguos prados y dehesas ahora estan colapsados por una vegetación muy cerrada, especialmente formada por roble albar. De hecho, mi intención era buscar el roble Nales, otro monumental ejemplar en la comarca, pero me aconsejaron no intentarlo (lo conseguí tiempo después).
Y todo esto es una pena, porque la zona es realmente preciosa. Pese a que tengo claro cuales son mis raíces, uno no puede evitar preguntarse si no les hubiera valido más a estos pueblos haber pasado a pertenecer a Cantabria.

martes, 1 de diciembre de 2009

Necrópolis de Quintanilla de Santa Gadea

Situada a la salida del pueblo según se va hacia Santa Gadea de Alfoz, a la altura la primera curva a derechas, a su izquierda. Se compone de una serie de tumbas antropomorfas de época altomedieval.





Una información detallada de este yacimientos, así como muchos otros, la podéis encontrar en la página web de Enric Villanueva.

Interesante también, para conocer la zona, la actualizada y amena página web del Ayuntamiento de Alfoz de Santa Gadea.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Libros: autobiografía del río Arlanza

Fray Valentín de la Cruz, cronista oficial de la provincia, ha glosado sobre numerosos temas de nuestra tierra.

Muchos los conocemos a través de la colección "Paginas para nuestro pueblo", que año tras año regalaba la Caja de Ahorros Municipal. Tal vez los temas fueran abordados muchas veces de una manera simplista y tratando de convertir la leyenda en historia... pero a ver dónde no se hace esto hoy en día.
Lo curioso es que, pese a que esta persona nos contó tantas historias, no he podido encontrar en la red siquiera unas líneas describiendo su propia trayectoria. A ver si alguien sabe algo más.
En fin, yendo al grano, os escribo hoy estas líneas sobre este libro que creo que será casi desconocido para muchos. Escrito ya hace más de 40 años, sigue mereciendo muy mucho su lectura.
Si podemos encontrarlo en alguna librería o biblioteca, podremos acompañar en su evocador y poético transitar al río Arlanza, desde su nacimiento en Fuente Sanza a su desembocadura ya en tierras palentinas, y pasando por esos hitos de nuestra historia como son San pedro de Arlanza, Covarrubias o Lerma...pero quizás aún más agradables son otras pequeñas historias que el río descubre aquí y allá.
En definitiva, y pese a los cambios producidos en todos estos años, un buen acompañante si hacemos una excursión por estas tierras.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Regreso a los pueblos del Silencio: Villalta

Siempre ha estado ahí, pese a que cada vez desviemos menos la mirada hacia sus restos. Tanto más ahora que la carretera ya no pasa por su centro, como si le diera vergüenza ser testigo directo del declive.


En el centro del páramo de Masa, en un altozano de la ya alta meseta, se encuentra el pueblo, fácil explicar su nombre, de Villalta. Nuestros mayores al referirse al mismo nos solían añadir lo de "el pueblo más frío de la provincia de Burgos". De hecho existía un dicho popular, bastante cruel, entre los pueblos del contorno:

Villalta, la villa más alta.
hombres sin conciencia,
mujeres sin alma.
donde hasta trillan con manta,
y el verano dura
de Santiago a Santa Ana.
(Santiago: 25 de Julio, Santa Ana: 26 de Julio)
 
Pero, ¿a qué se debe la ubicación de un pueblo en este punto?. Pues precisamente a que está situado en medio del páramo y justo junto al centenario camino que une Burgos y Laredo. Efectivamente, el lugar nació y tuvo sentido como parada técnica en el largo y duro tramo de travesía del páramo.


De hecho, incluso tuvo una actividad relativamente importante, con cuartel de la guardia civil y varios paradores, de los cuales nos quedan los restos de uno de ellos, una edificación del siglo XVIII.
 
 
Elías Rubio, nos aporta el dato de que el pueblo fue abandonado en 1968, pero que sigue siendo ocupado esporádicamente por algunas personas, que no son descendientes directos de los vecinos del pueblo. Efecticamente vemos algunas edificiaciones en un estado relativamente bueno.
 

Pero lo que más abunda es la ruina, en algunos casos protegida para intentar evitar la rapiña.



Por la misma razón, y para evitar riesgos, la iglesia, de excelente cantería, permanece con la portada tapiada.

Y, detrás de la misma, los restos de lo que una vez fue el cementerio. Imposible no recordar en este punto la imagen que nos trae el propio Elías Rubio, en su otro libro "Burgos en el Recuerdo" de la anciana colocando flores en este cementerio ya abandonado.