jueves, 30 de abril de 2009

Pingar el Mayo

Este fin de semana se celebra en muchos pueblos esta tradicional celebración de recibimiento y exaltación de la primavera, extendida por la mayor parte de nuestros pueblos serranos.
Tradicionamente consiste en la búsqueda en el monte por parte de los mozos de un pino (u otro árbol) lo más alto posible, su limpieza de ramas (salvo la de la parte superior) y su traslado al centro de la localidad. A continuación viene la parte fundamental, el levantamiento del mayo con una hábil combinación de horquillas de madera y sogas, en una difícil y esforzada tarea que también simboliza la virilidad de los mozos del pueblo.
Aproximadamente una veintena de pueblos de nuestra provincia conservan esta costumbre. Por resaltar algunos casos más curiosos, en Viloria de Rioja se "pinga" el mayo de solteros y el de casados y en Pinilla de los Barruecos se "pinga" además un mayo de niños.
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Tras la ausencia de posts estos días pasados espero recuperar la regularidad a partir del lunes. Feliz puente.

martes, 21 de abril de 2009

Héroes, santos, moros y brujas

Primer volumen de la colección Tentenublo, última aventura editorial (esperemos que de momento) del autor Elías Rubio, en este caso en colaboración con Cesar Javier Palacios y Jose Manuel Pedrosa.
 
La colección aborda una vez más la recopilación de la tradición oral, un tema que aparece ya en otros libros suyos, pero en este caso de manera más estructurada y detallada, y sobre todo buscando las bases históricas que puedan sustentar cada variante local.
 
Este primer volumen trata de las leyendas existentes en nuestros pueblos. Comienza el libro con una reflexión sobre la sentencia de muerte que pesa sobre la tradición oral. La última generación que aprendió de sus padres desaparecerá en pocos años y, de hecho, ya se nota la dificultad de recopilar información detallada dada la escasez y la avanzada edad de informantes.
 
Y entra el libro en materia clasificando las leyendas burgalesas en grandes grupos en función de la temática. Podemos ver de esta manera como existen grandes analogías entre diferentes leyendas de nuestra tradición local e, incluso, entre las de nuestra tradición local y las de la tradición universal.
 
Entre los temas abordados, las leyendas sobre fundación de pueblos, las relacionadas con la desaparición de lugares, las de los grandes héroes, la herencia de los moros, brujas y maldiciones...terminando el libro con un curioso capítulo sobre motes e historias, casi nunca bien intencionados, que se cuentan sobre los pueblos del entorno.
 
 

lunes, 20 de abril de 2009

Regreso a los pueblos del silencio: Crespos

Iniciamos aquí una nueva serie de posts, no sé hasta donde llegaré, sobre los pueblos despoblados de Burgos. La idea es partir de los datos del famoso libro de Elías Rubio para echar un nuevo vistazo a los pueblos que se citan en el mismo y, en paralelo, identificar otros pueblos que hayan podido quedar despoblados desde entonces (esperemos encontrar muy pocos).

Como base para el análisis trataremos de averiguar si hay población que viva en el pueblo durante todo el año, dato que en muchos casos nada tiene que ver, en un sentido o en otro, con la población censada.


Aprovechando la Semana Santa y que me pilla más o menos a mano, he decidido empezar por Crespos. Bueno, en realidad hay una razón más. Sabiendo que estos viajes me van a encoger el alma en más de una ocasión, he seleccionado este pueblo del que sé que tiene un panorama más esperanzador para darme ánimos para la tarea.

Nos cuenta Elías Rubio que este pueblo en realidad nunca llegó a estar deshabitado del todo. Desde su marcha en 1973 hasta los años ochenta, un vecino aún regresaba a pasar breves temporadas al pueblo y al poco se instaló alguna familia. Esto sin duda ayudó a que la desolación no se hiciese dueña definitivamente del lugar y que la recuperación sea más fácil y más completa. La apertura hace más de diez años de una casa rural, ha estabilizado al menos durante los próximos años la vida del pueblo.

En todo caso hacía bastantes años que no estaba en el pueblo y la verdad es que me ha vuelto a sorprender por la belleza del entorno. Enclavado en un pequeño valle tributario del Ebro, las laderas aparecen cubiertas de prados y ricos bosques, que con el complemento de las rocas calizas forman un bello entorno. Muy cerca encontramos el espectacular desfiladero de las Palancas, al que se accede cruzando el abedular más compacto de la provincia.


La primera construcción que nos encontramos al llegar al pueblo es la casa rural, con su típico balcón corrido montañés. En todo caso la mayoría de las casas del pueblo, aunque escasas, están en muy buen estado. También se encuentra en muy buen estado la interesante iglesia románica, que posee una inscripción en su parte externa que la data en la primera mitad del siglo XII. Un factor que contribuye a embellecer más el lugar es el hecho de que las calles, aunque bien cuidadas, no se encuentran asfaltadas sino cubiertas por un bello manto verde.

El día que visité el pueblo mostraba éste la animación típica de los días de Semana Santa. Me comentan que, aparte de los propietarios de la casa rural, hay alguna persona que vive más de continuo y que los habitantes y allegados están muy implicados en el adecentamiento del pueblo e incluso están presionando para que los propietarios que aún no han arreglado sus casas pongan en marcha su reforma. Según el INE, son 8 los habitantes de la localidad.
En definitiva, el abandono de Crespos forma parte del pasado y, ójala, no se reproduzca en el futuro.
Si quieres saber más sobre Crespos, puedes consultar el libro "Los pueblos del Silencio" o una página web interesante sobre el valle.


Ver mapa más grande

viernes, 17 de abril de 2009

Ciudades para el siglo XXI: Burgos

Hace algunos años TVE elaboró una serie de documentales dedicados a diversas ciudades españolas, los cuales son reemitidos de vez en cuando. El capítulo dedicado a Burgos "Burgos: ciudad arbolada" incluye unos minutos al final dedicados a la provincia, tal y como vemos en la tercera parte del documental, que os inserto a continuación.
 
 

miércoles, 15 de abril de 2009

Ruta de senderismo: Cascadas de Mena

Nos adentramos hoy en la que probablemente es la zona más húmeda de la provincia de Burgos, en una ruta poco transitada que tiene su culmen en la Cascada de Aguasal.

Dificultad: Media
Orientación: Difícil
Belleza: Muy alta
Tiempo: 5 horas

Situación.
 
Hay que salir de Burgos por la C-629. Tras atravesar Villarcayo hay que llegar hasta la localidad de Bercedo, en la que tomamos la carretera que baja por el puerto de El Cabrío hacia el valle de Mena. En las últimas rampas de descenso de dicho puerto se encuentra Irús, localidad comienzo de la ruta.

Puntos de Interés

Calzada romana de Irús. Cascada de Irús. Prados y sus vacas. Paisajes. Bosques de hayas. Salto del Aguasal en el río Ordunte.

Descripción de la Ruta
La ruta discurre por la parte más occidental del valle de Mena, entre prados y tupidas masas boscosas.

Irús marca el comienzo del valle de Mena. Una zona notablemente más húmeda que el resto de la provincia que acoge lugares de excepcional belleza.

Nos introducimos en el pueblo por las estrechas calles que nacen a la izquierda de la carretera. Hay que desviarse por una de las primeras calles hacia la derecha en dirección a la pequeña iglesia. Justo detrás de la misma vemos otro edificio religioso que denota una construcción reciente. Realmente se trata de la capilla y mausoleo de una rica familia de principios del siglo XX.

Al pie de estas construcciones nace un camino en el que rápidamente se observan los restos de losas pertenecientes a una antigua calzada romana que comunicaba Herrera de Pisuerga con Bilbao. A nuestra vera discurre el curso del río Hijuela, que poco más adelante se precipita en una bonita cascada.

La húmeda vegetación de ribera cubre los bordes del camino aunque paulatinamente se empieza a alejar del río y comienzan a verse los primeros prados de un intenso color verde. En las laderas se empiezan a observan los bosques caducifolios que cubren buena parte de la zona.

Poco después de atravesar una valla metálica se llega a la localidad de Arceo. Por la primera calle de la izquierda del pueblo se llega hasta la iglesia. Junto a la misma hay que tomar el camino cementado que asciende y enfila hasta Campillo de Mena.

Una nueva alambrada continúa ascendiendo entre pequeños prados, auténtica enseña del valle. Al llegar al primer cruce hemos de tomar el camino del centro que a través de un pastizal se dirige hacia un depósito de aguas y una torreta de alta tensión.
El camino, poco marcado, cruza un cortafuegos y se dirige hacia una nueva torreta eléctrica. En este lugar hay que desviarse hacia la izquierda por una serie de estrechas veredas y alcanzar la senda que desciende hasta Campillo de Mena. En caso de duda será mejor tomar la carretera.

La iglesia de esta localidad aún conserva restos románicos. Tras visitarla seguimos por la carretera en dirección a Las Bárcenas de Campillos. A nuestra espalda se encuentra la imponente mole de Los montes de la Peña, que literalmente cierran el valle por el sur y le confieren su peculiar personalidad.

A la entrada del siguiente pueblo se cruza el río Ordunte, que nace en las profundidades de los montes del mismo nombre y es el lugar hacia el que se dirigen nuestros pasos. Con este objetivo abandonamos la carretera nada más cruzar el río remontándole en su curso.

Tras rechazar todos los caminos que se alejan del río seguimos junto al mismo para acabar cruzándolo un tramo más adelante por un camino que siempre ascendente nos llevará hasta el salto del Aguasal. El avance se ve acompañado por la contemplación de los bellos bosques húmedos que cumbres ambas laderas del camino. No en vano esta zona es considerada como la de mayores precipitaciones de Castilla y León.

Tras avanzar varios kilómetros por este escondido bosque empezamos a sentir el aumento del fragor del río y finalmente llegamos hasta el borde del espectacular salto del Aguasal. Es preciso tomar un senda hasta el mismo borde de las cascadas para contemplarlo en toda su extensión. Particularmente a mí es la cascada que más me gusta de toda la provincia. No sólo por su belleza, sino porque se encuentra en un lugar tan apartado y precioso que sólo andando se disfruta plenamente de su contemplación.

Tras estos momentos a uno le quedan ganas de seguir adelante y ver qué nuevos misterios nos puedo descubrir el bosque, pero es el momento de regresar por el camino hasta, poco después de cruzar un cortafuegos, tomar un camino que nace a la derecha y tras una ligera ascención nos permite tener una buena panorámica del cercano pantano de Ordunte.

Hay que seguir en todo momento el camino central, que no nos haga cambiar de dirección, hasta que en una nueva zona de prados enlazamos con el camino que llevaba de Arceo a Campillo. Desde este punto es sencillo volver hasta la localidad de Irús.

Comentarios
Esta ruta la realicé hace mucho tiempo por lo que no recuerdo los detalles y las indicaciones las he tomado de la publicación de Enrique del Rivero (segundo tomo). Es por ello que, aunque he intentado ser riguroso, recomiendo realizar la ruta con mayor apoyo bibliográfico.
 
La ruta es muy bonita y no tiene tramos complicados. Supongo que si se realiza en una época seca (yo la hice en primavera) perderá bastante. Por otro lado los caminos húmedos pueden ser más difíciles de transitar debido a que con el paso del ganado se embarran bastante.
Mapa en wikiloc (hecho a mano, ruta sólo aproximada)





martes, 14 de abril de 2009

Un árbol singular: El Enebro de Cubillejo de Lara

Nos ocupamos hoy de este poco conocido ejemplar de enebro, situado en las proximidades del pueblo de Cubillejo de Lara, más asociado por su magnífico dolmen (que realmente se sitúa en terreno del desaparecido pueblo de Mazariegos).

Este árbol, probablemente el enebro de mayor tamaño de la provincia, aparece en el listado de especímenes vegetales de la Junta de Castilla y León y en el Libro Árboles singulares de España. No obstante, no aparece en el catálogo provincial de Cesar Javier Palacios, con lo que no nos ha sido posible conocer, si es que existen, historias locales relacionadas con este árbol.

El enebro es un árbol de carácter arbustivo que frecuentemente adquiere una disposición a nivel de suelo (enebro rastrero) y en otras una disposición columnar similar al ciprés.


No obstante, del trabajo de recopilación de información sobre esta localidad realizado por AGALSA, descubrimos no sin cierta sorpresa que la madera de enebro y sabina era utilizada frecuentemente en la estructura de las casas; con lo que los ejemplares de gran tamaño no serían demasiado raros.

El acceso se realiza tomando un camino que parte de la parte trasera del templo de la localidad, hacia el noroeste y en moderado ascenso. Al cabo de unos 200 metros tomamos una pronunciada curva a la derecha y ya vemos ante nosotros, como a 100 metros, el árbol. El ejemplar destaca por su tamaño y por su bella copa en forma de llama de vela, si bien aparece parcialmente desgajado.
 

lunes, 13 de abril de 2009

Imágenes del Pasado

Dentro de las reseñas aperiódicas que dedicamos a los libros que recogen el patrimonio provincial; escribo hoy unas líneas sobre la edición facsímil que editó hace tres años la Diputación Provincial de los artículos de la revista Estampa escritos por el periodista local Eduardo de Ontañón dedicados a nuestra provincia.
 
La revista Estampa tuvo una vida breve, apenas una decena de años entre finales de los 20 y finales de los 30 del siglo pasado, pero cosechó un gran éxito debido a lo amigable de sus textos y a la profusión en la utilización de fotografías. Si a ello añadimos la rica prosa de Eduardo de Ontañón estamos ante un volumen de agradable lectura y realmente interesante para los aficionados a la etnografía burgalesa desde su enfoque menos profesional; si bien desde la perspectiva actual se observa una cierta orientación hacia el amarillismo y la crónica negra.
 
Empieza el libro con un largo pero necesario prólogo que nos permite encuadrar la época, la revista y el personaje. Interesan, por ejemplo, algunas reflexiones de las que pongo aquí una para el lector:

“…lo tradicional sólo tiene lógica dentro de un contexto cultural que vive esas prácticas como otorgadoras de sentido para la comunidad – y no como muchos confunden tradición con espectáculo, tanto para consumo turístico como para ejercicios sentimentales de nacionalismo-Descalifico a quienes se resisten a acercar los pueblos a la ciudad, o, lo que es lo mismo, a esos defensores de inmovilizar los pueblos en un eterno ser tradicional...".

Y pasa ya el libro a enumerar una serie de artículos (hasta 96) en las que podremos conocer como eran antiguamente algunas costumbres y pueblos de Burgos, unos perdidos y otros muy modificados. A modo de ejemplo, he aquí algunos: Las cartillas frente a los demonios que vendían las monjas, las ferias de criadas, los carteros de hace 100 años, el licor de Fredesval, los oficios perdidos, el pueblo que vivía en un monasterio, el castillo vendido por 50 pesetas...

miércoles, 8 de abril de 2009

Cascadas de Burgos: Cascada de la Mea

Tal y como prometíamos en un post anterior, aquí van algunas fotos de la Cascada de la Mea. La mayor particularidad de la misma es la posibilidad de poder acceder a su parte interna y contemplarla desde la misma.





Tiene que ser espectacular verlo con más agua, pero yo no lo he hecho hasta ahora y tampoco he encontrado fotos por internet. Me da que los procesos Kársticos son muy intensos (por ello a partir de mediados de primavera nos la encontraremos seca casi seguro).
 

martes, 7 de abril de 2009

Semana santa tradicional en los pueblos de Burgos

En la búsqueda una vez más de los restos de celebraciones populares en nuestros pueblos más pequeños, abordamos en este post la celebración de la Semana Santa. Son decenas y decenas de pueblos las que desarrollan actos específicos, la mayoría relacionados con los aspectos puramente litúrgicos o el desarrollo de procesiones más o menos típicas.

Yendo a aspectos más llamativos, se realizan varias representaciones, como en Covarrubias, Villalbilla de Burgos, Arauzo de Miel o La Molina de Ubierna. En pueblos como Adrada de Aza, Huerta del Rey, Tolbaños de Arriba o Zuzones se pueden escuchar coplas locales. La subasta de los pasos aún se mantiene en Criales de Losa, Nofuentes o Los Barrios de Bureba (entre otros muchos). En Trespaderne y Gabañes pervive la costumbre de la Quema del Judas.

En El Almiñé se celebraba incluso el Juicio del Judas, la víspera del domingo de Pascua. La autora del libro Patrimonio etnográfico en el Valle de Valdivielso  pudo recoger de un manuscrito los versos que se recitaban durante este juicio, en el que intervenían un juez, un defensor y un fiscal, y que acababa indefectiblemente en condena. Luego la quema era el domingo; los mozos iban por las casas y por las tabernas preguntando donde estaba el Judas: “¿Dónde está el judas?”¿has visto al judas?”, eran las expresiones comunes. Finalmente se daba por encontrado un Judas de paja y se quemaba.

Según se nos indica en el libro Leyendas populares del norte de Burgos, en Renedo, Extramiana, Villarán...pero también en otros pueblos de la provincia se celebraba hace muchos años la fiesta de “Las tinieblas de Judas”. 
En la iglesia se colocaba una representación de Judas y tantas velas como rezos se fuesen a pronunciar para pedir el perdón por el deicidio. Cada vez que terminaba un rezo se apagaba una vela y así sucesivamente hasta que al final la iglesia se quedaba a oscuras; momento en que los asistentes empezaban a saltar y gritar de rabia, dirigiendo también sus insultos al Judas, al que acababan apaleando. Parece ser que la celebración se canceló entre otras cosas por los desperfectos que se ocasionaban a las iglesias.

Por último citaré otra antigua costumbre tal vez menos espectacular, pero más singular si cabe. En efecto, estamos acostumbrados a pensar en las saetas que en los pueblos del sur dedican a las procesiones, pero lo cierto es que, tal y como se recoge en el ya añejo libro Vida y costumbres de la comarca burgalesa del Arlanza, nosotros también teníamos una costumbre similar al modo castellano, que no es otro que la ofrenda de curiosas coplas relacionadas con el periodo pascual.

Destaca, por ejemplo, una interesante recogida en el pueblo de Villamayor de los Montes, en la que se hace un símil entre las partes del arado y la pasión de Jesús y que empieza así

“El arado cantaré
de piezas le iré formando,
y de la pasión de cristo,
palabras iré explicando…”

Otra costumbre originales tiene lugar en Sotillo de la Ribera, en donde en Jueves Santo se lleva a cabo una procesión nocturna alumbrada únicamente con hogueras alimentadas con sarmientos, confiriendo a la escena un gran aire atávico. Ciertas singularidades se pueden observar también en las celebraciones de pueblos como Aguilar de Bureba, Huerta de Rey o Baños de Valdearados.