viernes, 31 de agosto de 2012

Ermita de la Virgen de Fuenteltoro

En el pueblo de Villangómez, junto a la carreterita que lleva a la Granja de Quintanilleja, se encuenta una pequeña y sencilla ermita que recibe el curioso nombre de Virgen del Fuenteltoro o de Fuente del Toro. Por alguna razón se me ha estroeado la foto de la ermita, pero no la de la fuente que se encuentra al lado.


Según la tradición, el nombre proviene de un toro enfermo que bebió de esta fuente y resultó sanado por intercesión de la Virgen. Hemos encontrado otros lugares con leyendas similares, pero ninguno con un nombre tan curioso.


miércoles, 29 de agosto de 2012

Pueblos de la despoblación: Villahizán

En la carretera que conecta Villahoz con Arcos encontramos esta gran propiedad particular conocida con el nombre de Granja Cristo de Villahizán. En algunos sitios se le llama también Villahizán de Muñó, para distinguirlo de su homónimo Villahizán de Treviño (del que hablamos aquí hace algún tiempo).



Pertenece a la familia Echevarría, de gran tradición en el negocio Vasco del acero y propietarios en la actualidad de la marca "Bellota".

Con mi habitual discrección no quise acercarme más, pero entre los edificios modernos se conserva una ermita o iglesia de trazas románicas (incluso con algunos elementos anteriores) que conserva un cristo del siglo XIII, de ahí la denominación del lugar. Podéis ver una foto aquí.

En el año 1950 Luciano Huidobro escribió un amplio artículo sobre la historia del lugar en el Boletín de la Institución Fernán González. Resumiendo mucho señalaré que existen documentos que se refieren al lugar desde el año 1127. En el siglo XIV aparece como lugar de Behetría. No obstante en torno a finales de este siglo el lugar queda despoblado y pasa a propiedad de Mahamud.

Entre los siglos XV y XVIII se suceden periodos en que el terreno pasa a manos particulares y otros en los que retorna a Mahamud. En 1762 se procede a la venta definitiva a Luis Antonio de la Colina, capitán de navío. Este propietario fué el que inició la repoblación del lugar mediante colonos. Desde entonces se han ido sucediendo los propietarios hasta el actual.
 
A principios de 2016 la finca ha sido adquirida por el Grupo Siro, del sector agroalimentario.

lunes, 27 de agosto de 2012

Ermita de Villacisla

En un apartado rincón en medio de las llanuras de cereal, a unos seis kilómetros de Presencio pero perteneciendo a este pueblo, se encuentra la humilde ermita de Nuestra Señora de Villacisla.


El templo conserva su estructura de un románico tardío así como algunos elementos aislados. Otros elementos de interés son el moral que existe junto al edificio y la propia talla de la Virgen.


Los vecinos de Presencio y alrededores celebran sendas romerías al lugar en los meses de mayo y septiembre. Una cofradía aún se encarga del mantenimiento del lugar.

 
Imagen de romería en la ermita cedida por Pedro Lozano
 
Pero si he querido reflejar este lugar en el blog es sobre todo por una antigua leyenda que recogió en forma de poesía hace ya bastantes años un maestro jubilado de la zona, Godofredo Martínez. Se ambienta durante la invasión musulmana y refleja los esfuerzos de un ermitaño por salvar la imagen de la Virgen que teóricamente ya existía por aquel entonces:

Huyó de allí el ermitaño // con la imagen que guardaba

Llamada de Villacisla // después de muchas jornadas

A la montaña llegó // en su borriquita parda

Ocultando en las alforjas // a la mejor de las damas

Allá en Cantabria vivió // retirado en la montaña

Nuestro piadoso ermitaño // cuidando a la imagen santa

Hasta que en la reconquista // bajaron hacia el Arlanza

Cientos de foramontanos // en grupos de retaguardia

Con ellos volvió a Castilla // en su burra apresurada

Acercándose al cogollos //y a la ermita que dejara

En tiempos atrás tan sola // tan pobre y abandonada

Termino este artículo con dos imágenes del entorno en plena primavera.

martes, 21 de agosto de 2012

Mahamud

Volvemos de las vacaciones para ocuparnos del lugar de Mahamud; a tiro de piedra de Santa María del Campo. Este rincón tiene unas historias muy interesantes que contarnos. Como suele sucederme, las prisas y la falta de una suficiente preparación previa de la ruta no me permite contarlas de la manera más adecuada...al menos esto tal vez me incite a mí a volver y a vosotros a explorar por vuestra cuenta. 

El nombre de Mahamud parece provenir del de un mozárabe que repobló la localidad allá por el siglo IX o X. Ya en las cercanías vemos el principal monumento de la localidad. Su iglesia parroquial.


Mahamud conserva dos de sus antiguas puertas de acceso. En las mismas, lo mismo que en el caso de Santa María del Campo, observamos picados los restos del escudo del Duque de Lerma.

 

 En esta puerta vemos una placa conmemorativa en recuerdo de la imposición del capelo al Cardenal Cisneros, en 1507. De hecho desde siempre se les ha llamado a los de Mahamud "gorretes", en derivación del "birrete" o gorro cardenalicio. Ha sido restaurada recientemente.


Una de las casas de raigambre. Bastante modificada.

 
Otro ejemplo
 
 

La iglesia muestra un aspecto bastante extraño, como mezcla de diferentes proyectos, lo cual por otra parte le confiere mayor originalidad. 

 
 

El interior del templo, al que no pude acceder en esta ocasión, sorprende por sus dimensiones, su altura interior y las evolucionadas crucerías que adornan buena parte de sus bóvedas. Además de la notable pila románica, el púlpito gótico-mudéjar y los distintos sepulcros, la iglesia guarda dos retablos de gran categoría.

En el lado sur se abre una portada barroca a la que se accede desde la Plaza Mayor del pueblo. En la misma tenenos el inconfundible rollo gótico del siglo XVI.
 
 

En las afueras del pueblo se encuentran o se encontraban (pues fotos del 2008 ya muestran un avanzado proceso de ruina) los estos de la ermita de San Andrés. El edificio de por sí no era muy interesante y había sido utilizado incluso como almacén en las últimas décadas. Es probable que la pila románica que hay en la iglesia proceda de esta ermita.

Este templo parece que tuvo un carácter privado y que fué incluso edificado ex-profeso a finales del siglo XIII para servir de lugar de reposo eterno al noble Sancho Sánchez Carrillo. Si os cuento todo esto es porque los sepulcros del noble y su mujer estaban decorados por unas excepcionales pinturas funerarias góticas, obras cumbre de este arte en Castilla, que representan una serie de plañideros y plañideras. Las piezas se encuentran "emigradas" en el Museo Nacional de Arte de Cataluña.


El noble, o más bien su estatua, tampoco pudo disfrutar de un descanso eterno. Acabó en el museo de Arte de Cincinnati, en los Estados Unidos.


Como veis le falta uno de los pies. Al parecer éste se conserva en la iglesia de Mahamud, pero no he podido confirmar este extremo.

Hace unos años un equipo de la Universidad de Valladolid llegó a identificar los restos de los frescos de la ermita, llegando a proponer una reconstrucción digital que podéis consultar en este enlace.