viernes, 29 de noviembre de 2013

Ruta de senderismo: El paso de los Tornos

La llegada del invierno hace más recomendable replegarse hacia rutas menos expuestas y, a ser posible, que mantengan su interés independientemente de la época del año. Un buen ejemplo es esta que traemos hoy al blog, y que vuelvo a publicar con contenidos más detallados y actualizados.

En esta ruta superaremos el corto pero espectacular y angosto desfiladero que el río Ebro se ha visto obligado a abrir para seguir su camino entre los valles de Zamanzas y Manzanedo. Unos seculares caminos tallados por momentos en roca viva le dan un toque de gran interés al trayecto.

Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Fácil
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: 3 horas y 11 kilómetros.



miércoles, 27 de noviembre de 2013

Iglesia de Colina de Losa

Nuestra otra parada en Traslaloma la vamos a realizar para ver la iglesia de Colina de Losa, que así a primera vista no parece gran cosa.



Sin embargo, lo primero llamativo de este templo es su advocación: Nuestra Señora de la Expectación del Parto o Nuestra Señora de la O. Hace referencia a la preparación de la Virgen para la venida de Cristo, y lo de "la O" proviene de un salmo relacionado que se cantaba en adviento ("O sapientia, O Adonai...") que con la costumbre vino a simplificar la denominación de la festividad.

En todo caso, cuando vemos la parte trasera del edificio, comprobamos su estructura original románica,  modificada eso sí.


Y lo más valioso sin duda es su portada, una de las más curiosas del románico burgalés.


La parte superior está formada por un guardapolvo y dos arquivoltas. La primera de ellas muestra cabecitas de león, manos y algunos tallos. La segunda  círculos concéntricos. 


El primer capitel muestra una bailarina desnuda, con los brazos en jarras, acompañada de una sirena-pez masculina que toca un instrumento musical. El segundo muestra leones pareados.


En la derecha tenemos en primer lugar dos peces y un batracio, mientras el otro capitel está compuesto de un fondo de hojas planas sobre el que se ubica un hombre sentado con las piernas cruzadas.
 

Pero lo más llamativo de la portada es la profusa y estética decoración de los fustes de las columnas. Los dos primeros se decoran con bandas en sentido helicoidal adornadas con pequeñas flores bastante redondeadas y escamas colocadas de modo imbricado (o bien el tronco de una palmera). 


Y en la derecha, círculos perlados tangentes unos a otros y labores de encestado muy tupido.



En el interior se conserva la estructura de la cabecera, algo modificada. De los capiteles queda uno triple en el muro norte en el que llama la atención una carátula con la boca abierta. 


Pero resulta más curioso otro capitel que ahora se utiliza como pila de agua bendita. En el mismo se muestran la matanza de los inocentes y la degollación de San Juan bautista, iconografía que hace pensar en que pueda provenir de otro edificio.


La forma de trabajar se parece un tanto a la de los templos de Bercedo, Almendres y Soto de Bureba pero supera a los mismos en cuanto a la calidad de la talla de fustes y jambas que, sin ser espectacular, sí está muy bien rematada consiguiendo con ello mucha plasticidad.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Castrobarto

Desde Vescolides avanzamos en dirección oeste, paralelos a los Montes de la Peña, para salir del municipio de Valle de Losa y entrar en la Junta de Traslaloma. Este municipio cuenta con nueve pueblos que apenas suman 150 habitantes. Pararemos en su capital, Castrobarto (37 habitantes), buscando el todavía altivo perfil del castillo del que recibió el nombre.

El poblamiento de Castrobarto se remonta a época imperial, pues se han encontrado evidencias de una calzada que desde aquí permitía bajar hacia el valle de Mena y el Cantábrico. La calzada romana se hizo medieval y los primeros repobladores erigieron aquí una torre defensiva (Castro de Obarto), para defender este importante paso.


 La torre fue cambiando y renovándose hasta la versión que observamos actualmente, que data del siglo XV. Por aquella época fue testigo de las luchas nobiliarias que tuvieron lugar en toda la comarca, siendo los Velasco lo que finalmente se impondrían dando nombre a esta torre.



Hoy sólo nos queda una de las cuatro paredes, dando cierta impresión al acercarse de ser un decorado. Sus ruinas nos hablan de una estructura de cuatro pisos, construida fundamentalmente con “lastras” y muros rellenos de cal y canto. El clásico escudo de “veros” de los Velasco aún luce en sus paredes.



 Otro punto de interés histórico de Castrobarto lo tenemos en el atrio de su iglesia. El arco de entrada al mismo corresponde con la portada románica de un cercano pueblo ya desaparecido: Muga. Los últimos habitantes abandonaron el mismo en la época de la guerra civil, y los enseres más importantes de su iglesia se repartieron rápidamente por los pueblos de la zona para compensar los destrozos que el conflicto provocó en los mismos.




La actual tranquilidad de la Junta de Traslaloma y de Castrobarto se ha visto rota por el fantasma del fracking, pues el primer pozo en Burgos de esta agresiva técnica de exploración de gas está proyectado en las proximidades del pueblo.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Regreso a los pueblos del silencio: Vescolides

Último "pueblo del silencio"  del noreste burgalés que aparecerá por el momento en el blog. Se encuentra muy cerca de Quincoces y de Cabañes de Oteo. Como es habitual, apenas os voy a dar unos poco datos y mostrar unas pocas fotos, remitiéndoos al libro de Elías Rubio.

El pueblo tenía unos 40 habitantes a principios del siglo XX. Acabada la guerra civil apenas quedaban trece y en 1950 se produjo su abandono. Desde hace unos años hay signos evidentes de reconstrucción, aparentemente artesanal, de algunas casas.

El pueblo se encuentra muy cerca de la parte principal de los Montes de la Peña


La mayoría de las casas son poco más que montones de escombros devorados por la vegetación.

Humildes aunque evidentes signos de recuperación, incluso con carteles con los nombre de las calles

Media espadaña de la iglesia resiste a duras penas el ataque de la maleza

La misma espadaña, con los montes de la Peña al fondo.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Escultura del Agua: La Cueva del Agua

Ya hemos comentado en artículos anteriores el problema que ha supuesto desde siempre al acceso al agua en el valle de Losa (baste ver la fotografía del “puente romano” que mostramos en nuestro anterior artículo). Este aspecto resultó especialmente preocupante en una población como Quincoces, que como hemos visto vivía a principio del siglo XX una evidente prosperidad.


Fuente vieja de Quincoces, antiguo recurso para el suministro local.
Agotadas las capacidades de los manantiales locales y cercanos, en los años 60 se idea y se pone en marcha un proyecto muy ambicioso: Traer el agua desde la surgencia de San Miguel el Viejo, un lugar situado a una distancia de más de 6 kilómetros de puro monte. Sólo con esta obra se consiguió tener auga corriente en las casas. En efecto, en mi visita de hace unos años a este espectacular enclave natural, pude apreciar la existencia de lo que parecía ser una tubería saliendo desde la cueva. 


En todo caso, al poco este suministro también se acaba quedando corto, y es por entonces cuando vuelven los ojos hacia otra cueva más cercana, la Cueva del Agua

lunes, 18 de noviembre de 2013

Quincoces de Yuso

Tras un receso retomamos los artículos dedicados al valle de Losa para hacer parada en Quincoces de Yuso que, con sus poco más de 200 habitantes, es a todos los efectos la cabeza del valle. 

En Quincoces es característico el mercado de los sábados, concedido por el rey Fernando VII en 1817, basándose en la buena ubicación del lugar. Tuvo su apogeo alrededor de los años 40 del pasado siglo por el empuje del comercio caballar. Paseando por sus calles uno observa que su desarrollo urbanístico es relativamente reciente, a partir de principio del siglo XX.

En dicha época este pueblo experimentó un gran auge emprendedor (dentro de la humildad que caracterizaba al entorno rural burgalés). Al calor del mercado y del relativamente elevado tránsito por el valle, se instalaron casas de comidas, comercios, farmacia, bancos, e incluso casino y sala de baile. Pero tal vez lo más llamativo fue la actividad pionera, ya desde los años 20, en el transporte de mercancías y de viajeros; empezando primero con diligencias para continuar luego con automóvil.

Entre las casas más nobles del pueblo llaman la atención especialmente dos. La primera es un edificio muy característico de color rojo con dos torres en su fachada, renovado recientemente para dar cabida al Hotel-Restaurante Puente-Romano. Según nos cuentan en el libro “el valle de Losa en la historia y en la Memoria”, esta construcción procede de los años 20, y fue mandada hacer por médico Valeriano Loma. El tal Valeriano, además de un carlista convencido, parece que era también un pionero del ecologismo, pues intentó salvar muchos árboles jóvenes de la tala. 




No lejos de la anterior se levanta otro edificio que destaca por su abundante cristalera y por la reja que guarda su perímetro. Es conocida en el pueblo como la “casa del americano”. Fue construida por Calixto Robredo, que había vivido en América. 



Entre ambos edificios transita el frecuentemente seco río Jerea, y sobre el mismo el ya mencionado “puente romano”.

 
En realidad es obra del siglo XVIII sustituyendo a otro anterior de madera; existiendo en el Archivo Histórico Nacional incluso un plano del proyecto.
 
 
Otro edificio digno de mencionar en Quincoces es la Torre de los Velasco (al parecer pasó por varios manos en las luchas nobiliarias de los siglos XIV y XV), muy modificada para ser utilizada como vivienda.


En el escudo de Quincoces aparecen cinco hoces como las que el pasado se usaban para la siega. Sin embargo, el nombre parece provenir de las cinco hoces o meandros que traza el río aguas arriba de la localidad. 

Para terminar indicaré que mi paso por el pueblo coincidió con las fiestas de la localidad, a mediados de Septiembre. En Quincoces también se celebra una añeja feria a mediados de noviembre en donde el producto estrella es la patata.



viernes, 15 de noviembre de 2013

El túnel de la Engaña

El túnel de La Engaña es la obra de ingeniería de mayor entidad de la malograda infraestructura del ferrocarril Santander-Mediterráneo. El proyecto global, del que daría para escribir varios artículos (tal vez algún día lo hagamos) pretendía conectar el puerto de Valencia con el de Santander, pero las obras se abandonaron definitivamente poco más adelante de la boca norte de este túnel, a unas docenas de kilómetros del final del recorrido. 

Vista sobre el mapa del trazado del túnel.

El trazado atravesaba la provincia de Burgos de norte a sur, y fue usado para el tránsito de viajeros y mercancías hasta el año 1985. Hoy la gran mayoría de sus instalaciones siguen mostrando un estado de abandono lamentable. Se han intentado poner en marcha varias iniciativas de revitalización, la última de las cuales es su transformación casi total en Vía Verde; iniciativa que actualmente avanza con muchos retrasos e interrupciones.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Ruta de senderismo: Cotero y río de La Engaña

El curso alto del río Engaña muestra una típica configuración de valle montañoso que acoge un río que baja cantarín desde la divisoria con Cantabria. A mediados del siglo pasado, este valle fue escenario de la malograda obra del túnel al que cede el nombre. Recorreremos el mismo llegando hasta su culminación, el pico Cotero o Coteru la Breña, a casi 1500 metros. Esta es la cumbre más noroccidental de la cantábrica Burgalesa.

Dificultad: Alta
Orientación (sin GPS con cartografía o track): Buena
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: 6 horas (20 kilómetros).


















viernes, 8 de noviembre de 2013

Regreso a los pueblos del silencio: Cabañes de Oteo

 
Nuevo episodio de mis periplos por "Los Pueblos del Silencio", de Elías Rubio. Hoy toca Cabañes de Oteo, un lugar que pasaría desapercibido incluso para el caminante que transite junto a sus ruinas (se encuentra justo la vera del sendero de largo recorrido GR-85). Según parece, históricamente se conoció como Cabañes, el apellido "de Oteo" lo adquirió al constituirse el Ayuntamiento de la Junta de Oteo en el siglo XIX. 

En 1950 no quedaba más que una docena de habitantes. Los últimos se marcharon en los años 60, precisamente para ejercer de guardas en la nueva y  cercana finca, antiguo pueblo, de Baró. Os pongo unas pocas fotos.

El antiguo pueblo de Cabañes se ubica en la la espesa zona arbolada, al pie del Alto del Guarda. 


Vista desde la parte alta. Muy cerca se encuentra la llanura y pueblos de Quincoces de Yuso.


No es la primera vez que observo la aparente rapidez con que la maleza quiere hacer desaparecer los restos de poblamiento humano.




En esta última foto, la única casa que, aunque arruinada, aún puede seguir llamándose como tal.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Árboles singulares: Los Arces del valle de Losa

Hoy volvemos con "mis" árboles singulares, para presentaros este otro bosquete de arces campestres centenarios. Muchos ejemplares superan los dos metros de perímetro (valor poco usual para este pequeño árbol). Crean un ambiente muy especial, tan interesante o más que el de otro bosquete que ya visitamos por la zona. Se encuentra muy cerca de la carretera que comunica el Valle de Losa con el puerto de Angulo. Os dejo unas cuantas fotos.











La información sobre la existencia y ubicación de estos árboles me ha sido suministrada por el personal de la Casa del Parque de Monte Santiago.