jueves, 9 de junio de 2016

San Millán de Lara

En san Millán de Lara se conservan buenas muestras de arquitectura popular serrana.




Incluyendo una otrora tenebrosa picota para castigos a los condenados, en la bajada a la iglesia.


La iglesia dispone de la habitual portada en el lado sur, muy abocinada.

 



De la antigua preponderancia del lugar nos habla el hecho de que disponga de una segunda portada al oeste , de arco ya apuntado. En esta imagen podemos apreciar cómo la iglesia se adosa a la ladera del monte.
 
 
 
Imágenes de los capiteles de la segunda portada. Llama la atención la figura demoniaca sacando la lengua.


 
Pero la mayor originalidad y las pistas sobre el templo la encontramos en el hecho de que dispone de dos ábsides, el más pequeño adosado a la peña.


La explicación la tendríamos accediendo al interior del templo, pero, como esto no me fué posible, me veo obligado a contarlo "de leídas". Resulta que originalmente lo que exisitía era una iglesia o celda rupestre, en la cual según cuenta la tradición habitó un tal San Millán, o tal vez un seguidor de este santo de la cercana comarca riojana. Los restos encontrados, entre los que destaca la puerta de acceso a la gruta, hablan de una antiguedad de al menos el siglo IX.

Foto: Felix Palomero

La leyenda y la calidad artística concuerdan en apuntar que el lugar se transformó en un centro de culto; tanto como para que el propio conde Fernán Gonzalez fundase aquí un monasterio dedicado a San Millán. Del monasterio se tiene constancia documental desde al año 1059, inicialmente dependiente de Silos y luego de la Catedral de Burgos.

El templo se encontraría restringido inicialmente a la gruta y al espacio ocupado actualmente por la parte inferior de la torre. De hecho, en la torre podemos descubrir una piedra reubicada que habla de los maestros constructores del templo, Benedictus, Micael et Martinus, y que data de 1165 (algunos expertos restringes esta cronología exclusivamente a la obra de la torre).

Foto: Félix Palomero

Poco después se edificaría una ambiciosa colegiata de tres naves. Es una lástima no haber podido acceder al interior del templo, pues según leemos en la documentación especializada, es desde allí donde se aprecia con claridad el gran proyecto que supuso (considerando lo apartado de esta zona), la construcción de esta iglesia.

foto románico digital
Plano del templo. A la izquierda la gruta de San Millán. Félix Palomero et al.

El tercer ábside fue transformado en sacristía en el siglo XVIII; momento en que también se cambiaron las cubiertas. No sabemos cuando pasó el monasterio a ser una simple iglesia rural; aunque aún a mediados del siglo XIX Madoz todavía indicaba que había tres canónigos adscritos al templo.
 
Terminamos la visita por San Millán con la imagen de este bonito puente medieval; situado a pocos pasos de la iglesia.

 

2 comentarios:

Amador dijo...

Que pena que no hayas podido ver el interior,parece muy interesante y me has dejado con las ganas de ver la celda cueva,el arco me encanta.Un abrazo.

Montacedo dijo...

Habrá que volver con paciencia y preguntando por la llave. jeje.