miércoles, 7 de junio de 2017

Iglesia románica de Valdazo

En las proximidades de Briviesca, aunque en un valle un tanto escondido, se encuentra la localidad de Valdazo. Sus casas muestran algunos interesantes ejemplos de arquitectura popular de entramados de madera, aunque el aspecto de las mismas es mejorable debido a una cierta sensación de abandono.

El "discreto" cartel apenas molesta. No importa que lleve ahí casi diez años.

Sorprende encontrar en su reducido caserío la existencia de una iglesia del románico tardío de cierto volumen, sorpresa que se ve realzada por una restauración relativamente reciente. Lo más característico de este templo es la existencia de una torre de tres niveles sobre la parte inicial de la nave. En el primero de los mismos aparecen sendos arcos de medio punto divididos por columnilla.




En el resto del edificio se observa una especie de “recrecimiento” en casi todas las direcciones, lo que podría obedecer a que el proyecto original se comenzó en periodo románico y se terminó en el gótico. La sensación final, sin embargo, sigue siendo bastante estética. Quizá lo más interesante sea el ábside. 





La escultura del templo es bastante sencilla y en cierta medida tosca. La observamos en los distintos capiteles y canecillos. En general muestra motivos vegetales. Los motivos animales o antropomorfos son simples, aunque no dejan de tener la extraña simbología tan habitual en estos templos. En una de las ventanas aparece un tímpano liso con tres semicírculos incisos, similares a los que se pueden ver en otros templos cercanos como Abajas, Castil de Lences o Escóbados de Abajo.


¿pero que es esto? Podría pasar perfectamente por un personaje de la guerra de las galaxias

Otro extraño capitel
No se puede hablar de este templo, cuyo titular es San Pelayo, sin hacer una mención algo más detallada a su poco afortunada restauración. En primer lugar el enorme cartelón informativo, ubicado en un sitio que hace prácticamente imposible tomar una foto sin que aparezca el mismo. Pero es que además el cartel está aquí desde al menos el año 2008, sin que nadie haya tenido la afortunada idea que quitarlo. Más allá del cartel, el tipo de teja no ha sido el más afortunado, efecto que se ve aún más realzado por unos mejorables remates en hormigón y canalones metálicos poco discretos.




No hay comentarios: